Tomates “de buen sabor” regados con agua de mar

Un grupo de ingenieras de Chile logra cultivar verduras con agua salada en el desierto de Atacama

Acelgas cultivadas con agua de mar en el norte de Chile. UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL NORTE

Acelgas cultivadas con agua de mar en el norte de Chile. UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL NORTE

El desierto más árido del mundo ha sido capaz de producir verduras regadas con agua de mar sin desalar. Un equipo de ingenieras chilenas ha logrado cultivar acelgas y tomates cherry en la zona costera del desierto de Atacama. Las hortalizas no solo no se han muerto con el agua salada, sino que tienen más nutrientes que otras cultivadas por métodos tradicionales y “buen sabor”, ha informado la Universidad Católica del Norte de Chile, promotora de la investigación.

Esta no la primera vez que se intenta producir plantas con agua de mar, aunque regularmente se somete antes a un proceso de desalación. España e Israel son dos de los países que han tenido éxito en su utilización en la agricultura, según las científicas chilenas.

La clave del experimento chileno ha sido que las plantas no reciben el agua por arriba, sino que el agua les llega desde abajo por una propiedad llamada capilaridad. Las ingenieras agrónomas colocaron las hortalizas en tres niveles: unas con 40 centímetros de tierra debajo, otras con 80 y las últimas con 110 centímetros. El agua marina corría por debajo de ellas. “El ascenso capilar es una propiedad de los líquidos. El agua comienza a ascender y las sales quedan retenidas en el sustrato (la base sobre la que se ha plantado)”, ha explicado la directora del proyecto, Natalia Gutiérrez Roa, en un comunicado de la Universidad.

Las mejores acelgas fueron las que estaban más cerca del agua, que llegaron a crecer hasta medio metro. En cambio, los mejores tomates fueron los del nivel más alto, que dieron plantas de hasta 70 centímetros. El experimento se hizo con estas hortalizas porque son las más tolerantes a la salinidad, pero pronto habrá pruebas también con albahaca y quinoa. Las verduras del experimento resultaron, además, más nutritivas que otras, porque el agua de mar es rica en minerales que la agricultura moderna agrega con fertilizantes (nitrógeno, fósforo y potasio), según ha explicado a la web local Mundo Agro un portavoz de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), patrocinadora de la investigación.

El desierto de Atacama cubre un 14% de la superficie de Chile, un país que tiene costa a lo largo de toda su extensión. Las investigadoras esperan que este proyecto, que tuvo un coste de 34 millones de pesos (49.000 euros), se pueda replicar ahora con productores de la zona norte del país, que es la que más sufre la escasez de agua de riego. El mar representa el 97% de toda el agua que hay en el planeta, mientras que el agua dulce no llega al 3%, incluyendo glaciares y mantos subterráneos que no siempre se pueden aprovechar para consumo humano.

Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2017/04/21/mundo_global/1492770714_375307.html?id_externo_rsoc=FB_CM

 

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Un proyecto facilitará la cría de tilapia en agua de mar

Un área de ceba de tilapia. (IPSCUBA.NET)

Un área de ceba de tilapia. (IPSCUBA.NET)

Autoridades de la Isla comenzarán un proyecto para criar tilapia en agua de mar, según dio a conocer el diario oficial Granma.

Se trata de una iniciativa que servirá de solución “para suplir la proteína animal en la alimentación del hombre”, según indicó Ángel Quirós Espinosa, especialista del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) en Villa Clara, quien dirige el proyecto.

La cría de la tilapia roja se realizará en la comunidad costera de Punta Alegre, al norte de Ciego de Ávila.

De acuerdo con Quirós, la tilapia roja es un pez de alto valor comercial, adaptable al agua de mar y puede alcanzar hasta 400 gramos de peso por ejemplar en un lapso que puede durar entre siete y ocho meses.

Resaltó, además, que es “un plato exquisito que no sabe a tierra, como es el caso del ejemplar criado en agua dulce”.

Asimismo, señaló que el cultivo debe iniciarse con la masculinización de los alevines en el centro de cría de Morón, desde donde serán llevados a estanques para su adaptación a la salinidad, proceso que puede durar entre 20 y 30 días hasta realizar la transferencia definitiva al agua de mar.

Quirós puntualizó que esta forma de cría de la tilapia es muy económica y que el costo de producción no rebasa el 20% de los ingresos totales.

El proyecto de la tilapia es rectorado por el Parque Nacional Marino Los Caimanes, y auspiciado por el Programa de Pequeñas Donaciones (PPD), del Fondo para el Medio Ambiente Mundial.

Quirós añadió que hay otros proyectos en ciernes como el cultivo de algunos tipos de algas, para obtener agar, un producto muy utilizado en las industrias cubanas productoras de helados, vinos, cosméticos y medicinas.

Otro programa auspiciado por las Naciones Unidas en Punta Alegre es la producción de esponjas.

Fuente: http://www.diariodecuba.com/cuba/1490263093_29856.html

El ‘milagro’ del manglar muerto

Un bosque pantanoso de una zona industrial de México ha sido recuperado gracias a la introducción de agua de mar procedente de una planta eléctrica

21/03/2017 03:31

Primero lo destruyó el hombre y luego lo ha tenido que arreglar el hombre. Esa especie de condena humana se ha dado en un singular caso en México. En el sur del estado de Tamaulipas, en medio de una zona industrial portuaria -rodeado de empresas energéticas-, un manglar que había desaparecido, incluidas las especies que allí habitaban, ha sido recuperado. “La rehabilitación ecológica de este estuario no tiene precedente como experiencia de reconstrucción del ecosistema de humedal”, lo calificó en 2006 la Secretaría de Medio Ambiente de México (Semarnat). Entonces se empezaba un largo proyecto que ahora comienza a asentarse.

Todo comenzó en los años 70, cuando una petrolera colocó una tubería que separaba el agua dulce del agua salada partiendo en dos el humedal conocido como Estero del Arroyo Garrapatas, de 40 hectáreas. La falta de salinidad fue provocando un cambio profundo de todo el ecosistema. “El manglar perdió toda su vegetación. Estaba invadido por especies exóticas como la tula o los lirios y se desecó todo el espejo de agua (laguna)”, explica el biólogo Jorge Reynoso. Ese cambio en las especies vegetales provocó el total deceso de los animales que allí habitaban: reptiles, aves y mamíferos fueron muriendo o huyendo de un hábitat que les habían arrebatado.

Fue en 2003 cuando la llegada a la zona de la empresa española Iberdrola para colocar varias plantas de energía en la zona portuaria de Altamira ofreció una esperanza para los biólogos y autoridades del puerto que luchaban por rescatar aquel espacio perdido. “El agua de mar que nosotros usábamos para refrigerar la central se podía inyectar a la laguna y así todo el espacio recuperaría la salinidad propia del manglar”, explica Reynoso mientras cruzamos con barcas las hoy limpias aguas de un ecosistema convertido en incipiente explosión de vida.

La obra comenzó hace 14 años colocando cinco descargas de agua marina con difusores en diversas partes del estuario. La naturaleza hizo el resto. Las viejas fotos del manglar, donde la laguna estaba cubierta por una inmensa vegetación invasora que fue retirándose de forma gradual, son una prueba del enorme cambio. Todo ese ecosistema impuesto fue desapareciendo poco a poco dejando que la naturaleza recordara a quién le corresponde ese espacio. “El agua que descargamos está más limpia que la que nosotros tomamos porque está filtrada. Poco a poco la naturaleza comenzó a reconocer su entorno”, explica Pablo Olvera, jefe de seguridad y medio ambiente de la planta. “Al principio controlamos los difusores, pero luego vimos que el ecosistema era muy noble y se adaptaba a la descarga”, incide Reynoso.

Y con el regreso de las aguas regresó también -aún lo está haciendo- una fauna acorralada. “Han vuelto el cocodrilo de pantano o los venados y se han recuperado cerca del 75% de las especies de aves, algunas migratorias y otras estables, que habían abandonado el manglar”, dicen los biólogos poniendo sólo algunos ejemplos. Hay también, aunque eso se ha captado con cámaras de seguridad y se guarda aún con un cierto secreto a la espera de tener evidencia absoluta, presencia de felinos. “Tenemos alguna evidencia de que hay jaguar y ocelote en el manglar al que llegan por los corredores naturales recuperados”, admite Reynoso, que está trabajando duro por asegurar la presencia del felino rey de América.

En números globales, los responsables de Iberdrola cifran en entre un 70 y un 75% la recuperación de especies del ecosistema. Muchas de ellas son especies en peligro de extinción como el loro de cabeza amarilla, el pato real o el ocelote. “En una ocasión se nos metió un oso hormiguero en la propia planta energética, llamamos a las autoridades ambientales y se le reintrodujo en su hábitat”, recuerda Olvera. Hay otras especies como el sapito excavador, la iguana verde y roja, el cocodrilo de pantano o la garza tigre mexicana que habitan el manglar y que son consideradas especies sujetas a protección especial. “Lo que no hacemos es reintroducción de especies. Todas regresan de forma natural”, explican los responsables de este pequeño milagro natural.

Ahora, otra de las luchas es la reintroducción de peces. Un huracán destruyó un paso artificial de peces existente y hay que volver a crear un método que permita el regreso de un mayor número de peces al manglar para equilibrar el necesario alimento de otros animales. “Hay que crear un sistema que invite a los alevines a cruzar al manglar”, reconocen los responsables del proyecto. Arroyo Garrapatas es un éxito ecológico en un momento en el que los manglares están en fuerte retroceso en todo el planeta.

Se estima que en 20 años el globo ha perdido el 35% de superficie de estos bosques pantanosos. En México, que ocupa el quinto lugar por extensión de manglares tras Indonesia, Brasil, Nigeria y Australia, en los últimos 40 años se ha perdido un 10% de la extensión de este ecosistema.

Sin embargo, pese a casos sonados y que han tenido una fuerte contestación social, como lo fue recientemente la autorización de crear una urbanización en Cancún que acababa con un manglar, el país ha recuperado en los últimos 5 años, según datos de Semarnat, “11.000 hectáreas de manglar en México”. En ese informe, también se reconocía que en ese mismo periodo se habían perdido o se habían visto afectadas “«6.407 hectáreas de manglar”.

Esas, por tanto, casi 5.000 hectáreas de mejora, restando lo ganado y lo perdido, son el camino para dejar de destruir un hábitat demasiado sensible a la acción del hombre. El manglar de Arroyo Garrapatas, rodeado de torres de alta tensión y grandes fábricas, tiene una singular belleza armónica y un mensaje: La naturaleza se abre camino cuando se lo permite el hombre.

Fuente: http://www.elmundo.es/ciencia/2017/03/21/58d02bd546163f83068b45ed.html

Invernaderos ‘high-tech’ logran que tomates crezcan en la selva y en el desierto

La granja solar de Sundrop Farms, en Australia, hace que tomates maduren en el desierto gracias a dos recursos naturales gratuitos: el sol y el agua de mar.

Invernaderos cada vez más tecnológicos logran que tomates o fresas maduren a mayor velocidad.Pixabay

Invernaderos cada vez más tecnológicos logran que tomates o fresas maduren a mayor velocidad.Pixabay

Del desierto australiano a Hiroshima y del sur de Francia a México, invernaderos cada vez más tecnológicos logran que tomates o fresas maduren a mayor velocidad, supervisados por un ordenador y sin necesidad de pesticidas químicos o agua potable.

Sin necesidad de energías fósiles, la granja solar de Sundrop Farms, fundada a finales de 2016 en Australia, hace crecer tomates en el desierto gracias a dos recursos naturales gratuitos: el sol y el agua de mar, en un complejo único en el mundo.

Su dueña, la compañía holandesa Van der Hoeven, la presentó a principios de febrero en el salón Fruit Logistica de Berlín. El proyecto, creado junto al danés Al Borg, consta de 200.000 metros cuadrados de invernaderos de cristal, rodeados de 22.000 espejos.

Estos atraen los rayos del sol, concentrándolos en lo alto de una torre convertida en una especie de caldera gigante, que calienta el agua marina a 800 grados centígrados, desalándola, y permitiendo refrescar e irrigar con ella las plantas.

Van der Hoeven, que obtiene el 95% de su facturación (70 millones de euros) con la exportación, “está negociando un proyecto similar en Arabia Saudí”, informa a AFP Peter Spaans, su director comercial.

En todas las latitudes se han adquirido otros invernaderos de alta tecnología: desde en las estepas de Kazajistán a Hiroshima, en Japón, o la selva tropical de México.

“Allí, el desafío es deshumidificar, gracias a la utilización de materiales higroscópicos, una especie de esponjas”, dice Spaams.

“En México, en una zona tropical donde la humedad y las enfermedades propias de ese clima obligarían a aplicar un tratamiento químico diario, los invernaderos han hecho caer la frecuencia de tratamiento a una al mes”, explica por su parte a AFP Antoine Lepilleur, presidente de Richel Equipement, primer constructor francés de invernaderos.

Revolución

“Con el cambio climático, cada vez se producen más fenómenos extremos”, agrega, como “lluvias en plena temporada seca en zonas donde no llovía nunca”. Por lo tanto, “todo un sistema de producción puede hundirse de golpe”, estima.

El único problema de granjas como la de Sundrop es el precio: 100 millones de euros.Para hacer viable este proyecto, los inversores debieron obtener de uno de los clientes un compromiso sobre el precio mayorista de los tomates, a tres dólares el kilo durante diez años, informa una fuente cercana a las negociaciones.

Se trata de un precio impensable en Europa, donde el kilo oscila entre 1 y 1,5 euros.Sin embargo, hay quienes creen que vale la pena, como Vincent Clément, joven productor de tomates agroecológicos, que se ha pasado al sistema Van der Hoeven, bautizado como ‘ecoinvernadero’.

Su interior, prácticamente hermético, mantiene a raya a los insectos y plagas, limita el uso de fungicidas por el control estrecho de la temperatura gracias a un ordenador, y no requiere tratar las raíces porque las plantas se obtienen de injertos.

“Es una revolución como la que no hemos conocido en 25 años, y que no volveremos a conocer en otros 25”, asegura a AFP.

Fuente: http://www.elespectador.com/noticias/ciencia/invernaderos-high-tech-logran-que-tomates-crezcan-en-la-selva-y-en-el-desierto-articulo-681645

Utilizan sol y agua de mar para prescindir de agroquímicos y agua potable en cultivos del desierto de Australia

Utilizando paneles solares y agua de mar inversores buscan reinventar la agricultura y hacer frente al cambio climático.

Utilizan sol y agua de mar para prescindir de agroquímicos y agua potable en cultivos del desierto de Australia. Foto: Sundrop Granjas

Utilizan sol y agua de mar para prescindir de agroquímicos y agua potable en cultivos del desierto de Australia. Foto: Sundrop Granjas

Como una forma de responder al cambio climático los invernaderos buscan volverse cada vez más tecnológicos para prescindir de combustibles fósiles y de agroquímicos.

Los nuevos invernaderos high-tech permiten sembrar tomates en la selva o en el desierto sin pesticidas, logrando que las frutas maduren a mayor velocidad, supervisados por una computadora y sin necesidad tampoco de malgastar agua potable.

La agencia AFP cita el caso de la granja solar de Sundrop Farms, fundada a finales de 2016 en Australia que hace crecer tomates en el desierto gracias a dos recursos naturales gratuitos: el sol y el agua de mar.

Sundrop Farms pertenece a la compañía holandesa Van der Hoeven, y presentó la iniciativa a principios de febrero en el salón Fruit Logistica de Berlín. El proyecto, creado junto al danés Al Borg, consta de 200.000 metros cuadrados de invernaderos de cristal, rodeados de 22.000 espejos.

Para su funcionamiento los espejos atraen los rayos del sol concentrándolos en lo alto de una torre convertida en una especie de caldera gigante, que eleva el agua marina a 800 grados centígrados, desalándola, lo que permite refrescar e irrigar con ella las plantas.
Peter Spaans, director comercial de Van der Hoeven, dijo a AFP que la empresa “está negociando un proyecto similar en Arabia Saudita”.

En todo el mundo

Spaans detalló que en todas las latitudes se han adquirido invernaderos de alta tecnología para hacer frente al cambio climático y puso los ejemplos de las estepas de Kazajistán, Hiroshima en Japón y en la selva tropical de México.
“Allí, en México, el desafío es deshumidificar”, dijo.

Antoine Lepilleur, presidente de Richel Equipement, primer constructor francés de invernaderos detalló que “en México, en una zona tropical donde la humedad y las enfermedades propias de ese clima obligarían a aplicar un tratamiento químico a diario, los invernaderos han hecho caer la frecuencia de aplicación de tratamiento a una vez al mes”.

Mientras que indicó que “con el cambio climático, cada vez se producen más fenómenos extremos como lluvias en plena temporada seca en zonas donde no llovía nunca, y todo un sistema de producción puede hundirse de golpe”.

“Vale la pena”

El principal obstáculo para que granjas como la de Sundrop se desplieguen por el mundo es el precio: 100 millones de euros.
Para hacer viable este proyecto, los inversores debieron obtener de uno de los clientes un compromiso sobre el precio mayorista de los tomates a tres dólares el kilo durante diez años, reveló una fuente cercana a las negociaciones a AFP.

Aunque el precio es disparatado e impensable para Europa y otros lugares del mundo donde el kilo oscila entre 1 y 1,5 euros hay quienes creen que la inversión vale la pena. Es el caos de Vincent Clément, un joven productor de tomates agroecológicos, que se ha pasado al sistema Van der Hoeven bautizado “eco-invernadero”.

Su interior prácticamente hermético mantiene a raya a los insectos y las plagas, limita el uso de fungicidas por el control estrecho de la temperatura gracias a un ordenados y no requiere tratar las raíces porque las plantas se obtienen de injertos.

“Es una revolución como la que no hemos conocido en 25 años y que no volveremos a conocer en otros 25″ aseguró Clément a la AFP.

Fuente: http://www.lr21.com.uy/tecnologia/1323449-utilizan-sol-y-agua-de-mar-para-prescindir-de-agroquimicos-y-agua-potable-en-cultivos-del-desierto-de-australia

Producir alimentos orgánicos con agua de mar es posible

 Un sistema de producción revolucionario en donde el aprovechamiento y la transformación del agua cumple un rol estratégico.

Nuestra misión es ayudar a los agricultores de todo el mundo a producir más y mejor, teniendo en cuenta siempre qué es lo que pide el mercado pero sin descuidar el medio ambiente y la sustentabilidad de los ecosistemas“, esta es la premisa de Eduard Pérez, un emprendedor español que trabaja para aprovechar el recurso más valioso que tiene la agricultura: el agua.

En la ciudad de Almería, España, la firma Tapani Agrox ya tiene bajo su órbita a 3.000 hectáreas que son regadas con agua de mar y producen alimentos 100% orgánicos certificados. “Nuestro sistema se basa en extraer agua del mar Mediterráneo y transformar su estructura molecular (con la desalinización y evaporación de cloruros, entre otras cuestiones técnicas) para que sea utilizada para regar los cultivos. Además, logramos otorgarle a esta materia prima beneficios únicos que colaboran con el mejor desarrollo de la planta para que no se utilicen agroquímicos”, detalló a Ámbito Financiero Pérez.

Aunque el proceso parece complejo, este especialista en aprovechamiento de recursos y sustentabilidad detalla que se puede extrapolar a cualquier superficie agrícola siempre y cuando se utilice el riego. “Por ejemplo en la Argentina se podría aprovechar el agua dulce que de por sí ya tiene muchísimos beneficios y realizarle una transformación molecular para que sea todavía más eficiente a la hora de nutrir a las plantas. Por supuesto que esto también tiene que estar acompañado de una agricultura orgánica, porque los consumidores de todo el mundo están entendiendo que son mejores los alimentos libres de agroquímicos y eso es lo que está solicitando el mercado”.

Justamente sobre este punto el especialista tiene muchos más argumentos para fomentar su adopción: “En primer lugar, sólo en la Unión Europa el consumo de alimentos orgánicos está creciendo alrededor del 25% anual. Claramente hay que trabajar para democratizar el acceso a este tipo de productos porque es lo que los consumidores están solicitando, no es lógico que se pague el doble o hasta el triple. Hay estudios que detallan que si su precio es 20% superior al de los convencionales, los compradores se inclinan por los orgánicos. Así es que el negocio existe, está creciendo y hay que aprovecharlo. Por otra parte nuestra compañía trabaja no sólo asesorando técnicamente a los productores sino que también somos el nexo con los grandes supermercados y cadenas de abastecimiento que están interesadas en tener estos alimentos en sus góndolas. En Almería es una realidad, y por supuesto que Argentina puede copiar el modelo, y más teniendo en cuenta que sus agricultores son altamente tecnificados y saben muy bien lo que están haciendo”.

En cuanto a los costos. el especialista explica que la misión más importante que tiene por delante es justamente llevar a la producción orgánica a los mismos niveles que la convencional, “es nuestra tarea, pero debería ser la de todas las empresas del mundo agropecuario. Si todos nos unimos para desarrollar la agricultura orgánica eficiente, es posible un mundo con más tecnología, mejores alimentos y que cuide al medio ambiente junto a la salud de los consumidores. Nuestro sistema está comprobado que una solución ecológica para aumentar el rendimiento de los cultivos, regenerar los procesos naturales del suelo, disminuyendo los costos de mantenimiento en los sistemas de riego y ahorrar agua, pero todavía podemos seguir expandiéndonos, necesitamos de más productores, proveedores y mentes inquietas que comprendan que llegó la hora de producir responsablemente y se puede hacer, sólo hay que proponérselo”.

Pérez también aprovechó la actualidad argentina para plantear alernativas: “En el caso de los limones argentinos que ahora el Gobierno de Estados Unidos suspendió su ingreso, por ejemplo, los agricultores locales podrían transformar parte de la producción en orgánicos y destinarla a aquellos destinos que son ávidos compradores, tal como sucede en Europa. No es lógico que las cosas se negocien entre países, aquí manda la oferta y la demanda y este país con una agricultura tan rica no puede desconocer esta realidad”.

Fuente: http://www.revistachacra.com.ar/nota/11816-producir-alimentos-organicos-con-agua-de-mar-es-posible/

Agua de mar y energía solar: Así funciona la enorme granja de cultivo vegetal en el suelo árido de Australia

Fue instalada intencionalmente en un ambiente que es hostil para la agricultura, con el fin de demostrar que es posible cultivar y comercializar productos en estas condiciones y sin usar combustibles fósiles, pesticidas o incluso suelo fértil.

La producción de tomates es abundante y eficiente (c) Sundrop Farm

La producción de tomates es abundante y eficiente (c) Sundrop Farm

Australia inauguró la primera granja del mundo en pleno desierto, que funciona solamente con energía solar y agua de mar.

Sundrop Farm se construyó en una árida región cercana a Port Augusta, en el sur de Australia, y ha estado en construcción por seis años. El invernadero de 20 hectáreas funciona únicamente con tecnologías de energía solar y de agua de mar, y es el primer sistema de agricultura en su tipo, que está utilizando las energías renovables a este nivel.

Fue instalado intencionalmente en un ambiente que es hostil para la agricultura, con el fin de demostrar que es posible cultivar y comercializar productos en estas condiciones y sin usar combustibles fósiles, pesticidas o incluso suelo fértil.

“A través del establecimiento de nuestras instalaciones de alta tecnología en invernaderos, estamos impulsando soluciones para la producción de alimentos saludables (…) y promoviendo la viabilidad de la agricultura a largo plazo en regiones que enfrentan restricciones de agua y de suministros energéticos”, dice el director de Sundrop Farms, Steve Marafiote, en un comunicado.

La instalación está a pocos kilómetros de Spencer Gulf, desde donde bombea agua de mar y luego remueve la sal con su planta termal de desalinización. Luego la sal y los nutrientes se rescatan para ser comercializados o reutilizarse en fertilización de cultivos.

Las instalaciones de 200 millones de dólares son un ejemplo pionero en tecnología y recursos renovables al servicio del cultivo de vegetales (c) Sundrop Farm

La planta de desalinización funciona con la energía proveniente de una torre solar de 115 metros de alto con 23.000 espejos, que produce hasta 39 megavatios diarios. La torre también genera suficiente energía para alimentar los sistemas de cultivo y proveer de electricidad para calentar y enfiar el invernadero gigante.

Las 180.000 plantas de tomate crecen en cascarilla de coco, por lo que no es necesario usar tierra de cultivo. El sistema de ventilación usa agua marina para limpiar y esterilizar el aire, por lo que no se necesitan pesticidas. Todo esto suena demasiado bueno para ser cierto, pero hasta el momento las instalaciones han probado su viabilidad.

Sundrop Farm produce 15.000 toneladas de tomates al año, ya comenzó a vender sus productos en el supermercado australiano Coles y se prepara para abrir invernaderos en Portugal y Estados Unidos.

El proyecto es pionero en el uso de tecnologías usadas efectivamente en lugares que carecen de tierras arables, fuentes de agua fresca o redes eléctricas, sin embargo no es la única iniciativa innovadora en el campo de hacer brotar la agricultura en territorios inhóspitos; con granjas verticales flotantes y huertos urbanos subterráneos también se está intentando acercar el futuro de la seguridad de la alimentación global.

Con la realidad del cambio climático, la necesidad de usar fuentes renovables de energía, un futuro que probablemente incluye mayores sequías y tormentas y la disminución de la productividad en los cultivos, este tipo de proyectos refrescan nuestras posibilidades y motivan la búsqueda de nuevas soluciones para un futuro menos hostil.

https://player.vimeo.com/video/183859356

Fuente: http://www.elciudadano.cl/2016/10/13/331930/agua-de-mar-y-energia-solar-asi-funciona-la-enorme-granja-de-cultivo-vegetal-en-el-suelo-arido-de-australia2/

BC analiza nuevas opciones de cultivos irrigados con agua de mar

Autoridades estatales analizan nuevas opciones de cultivos irrigados con agua de mar, tomando en cuenta la disposición de insumos, costos de producción, viabilidad de comercialización y el cuidado de los recursos naturales.

El titular de la Secretaría de Fomento Agropecuario (Sefoa), Manuel Valladolid Seamanduras, señaló que José Noriega Villanueva, propietario de la empresa Saline Seed, con apoyo de sus dos hijos, cultiva 23 hectáreas de salicornia irrigada sólo con agua de mar.

Señaló que la salicornia spp, también conocida como espárrago de mar, es una planta halófita que crece en los ecosistemas húmedos alrededor del mundo y posee la cualidad de tolerar altas salinidades y la posibilidad de ser irrigada con agua de mar.

El funcionario estatal anotó que en México el espárrago de mar ha generado curiosidad en el hábito científico y ha sido objeto de investigación para ser introducido a nivel comercial.

Refirió que Noriega Villanueva fundó su compañía Saline Seed en 1997 y hasta la fecha es la única empresa en Baja California que produce y comercializa el espárrago de mar.

Inició operaciones como una empresa de investigación y desarrollo y lograron domesticar y desplegar la tecnología agrícola para lograr producir brotos tiernos (green tips) de espárrago marino.

En el tema de la comercialización, el principal mercado para su producto se encuentra en Europa (Holanda, Alemania, Bélgica) y al sur de Estados Unidos, y por supuesto surten la demanda del mercado local siendo ésta menor que la de exportación.

La empresa, consciente que el trabajo de investigación para el desarrollo de nuevos productos y subproductos derivados de salicornia es importante, trabaja en la deshidratación de la halófita mediante un proceso de secado solar de brotos tiernos.

El proceso de secado utiliza solamente la circulación del viento y la energía del sol para producir un producto deshidratado que mantiene su color verde.

Este proceso mantiene intacto el perfil de alto contenido de aminoácidos, minerales y antioxidantes del producto fresco; también posee un olor agradable característico que es altamente valorizado por la industria de la cocina y restaurantes.

Su uso principal es para realzar el sabor marino en los alimentos, ya que al ser irrigado con agua de mar mantiene todos los minerales que éste provee.

Además es valorizada como un sustituto eficiente de la sal común, ya que este producto tiene un sabor salado sin un alto contenido de sodio.

Puede ser usada también con fines homeopáticos para tratar algunas enfermedades como el bocio, la hipertensión arterial y otros padecimientos relacionados con deficiencias minerales y electrolíticas en el cuerpo.

Valladolid Seamanduras comentó que la dependencia a su cargo ve como una buena opción el desarrollo de este tipo de cultivos en la zona costa de Baja California.

Consideró que la agricultura basada en el suministro de agua de mar a plantas adaptadas a la salinidad promete ser una excelente opción para la producción de alimentos.

Apuntó que esta administración estatal brindará su apoyo a este tipo de empresas mediante los diferentes programas con los que cuenta la Secretaría de Fomento Agropecuario, con el fin de impulsar su desarrollo y progreso.

Fuente: https://noticias.terra.com/mundo/latinoamerica/bc-analiza-nuevas-opciones-de-cultivos-irrigados-con-agua-de-mar,20b1d59710ce2f04d2b7259dfbdcb4ebl09pvbc5.html

Investigadores promueven agricultura desarrollada con agua de mar

La agricultura basada en el suministro de agua de mar a plantas adaptadas a la salinidad promete ser una excelente opción para la producción de alimentos, así como de ganado de alta calidad y biocombustibles.

Investigadores procedentes de universidades de Argentina, invitados por el Departamento de Agricultura y Ganadería de la Universidad de Sonora (Unison), hablaron de los beneficios que han logrado con el estudio de las plantas halófitas.

Los académicos argentinos de las universidades nacionales de la Patagonia San Juan Bosco y de Tierra de Fuego, María Elena Arce y Oscar A. Bianciotto, respectivamente, realizan una estancia de investigación en la Unison para ampliar la investigación.

Bianciotto expuso que “es un deber nuestro y un desafío interesante recrear esta utopía de la nueva agricultura con base en agua de mar y plantas adaptadas a la salinidad”.

Subrayó que eso promete ser una nueva opción de producción de alimentos, de biodiesel y de ganado de alta calidad.

Explicó que trabajan en los avances que ya se lograron en el tema por parte de la Unison y la Universidad de Arizona para la identificación de especies nativas de halófitas más convenientes para la producción de biocombustibles y alimentos.

Por su parte, el académico e investigador del Departamento de Agricultura y Ganadería de la Unison, Omar Rueda Puente, dijo que en el mundo el 75 por ciento de los alimentos se produce en zonas afectadas por la salinidad y disponibilidad de agua.

Refirió que esos factores afectan la productividad de los cultivos tradicionales, “hay un alto porcentaje de zonas áridas que están pegadas a los litorales costeros, donde la agricultura tradicional está teniendo una reconversión”.

Explicó que esa tendencia va en el sentido de utilizar plantas nativas que se desarrollen en ambientes costeros y áridos, que tengan potencial agroindustrial y puedan ser introducidas al sector productivo a través del uso de agua de mar.

Anotó que un grupo de académicos, incluidos los argentinos, trabajan en afinar un modelo de producción agrícola de Salicornia bigelovii, una planta que puede ser reproducida también bajo condiciones de agua dulce y que tiene diferentes propósitos.

Esa planta, indicó, puede utilizarse para forraje, consumo humano, en la generación de biocombustibles y para la fabricación de productos cosmetológicos, entre otros.

Arce y Bianciotto participan en el proyecto de la Unison llamado “Salicornia Bigelovii y su interacción con microorganismos promotores del crecimiento de plantas (Klebsiella pneumoniae y azospirillum halopraeferens): un sistema modelo con posibilidad de incorporar en zonas áridas y semiáridas.

Asimismo, en otro denominado “Identificación de mecanismos de tolerancia a sales de halofita salicornia begelovii con la inoculación de microorganismos promotores del crecimiento de plantas”.

Ambas investigaciones son financiadas con recursos de la Universidad de Sonora y del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

Fuente: https://noticias.terra.com.mx/mexico/estados/investigadores-promueven-agricultura-desarrollada-con-agua-de-mar,e8424b5e472f46eba1df7b6355cfe59d29jlg2ax.html

La Hoja de Ruta de la Salud, con Miguel Celades

“La hoja de ruta de la salud”, conferencia ofrecida por Miguel Celades, en VI Jornadas Medicinas 3000 celebrado en Bigues i Riells los días 17 y 18 de octubre de 2015..

Más vídeos en: http://www.amatetv.com