Sal marina: el oro blanco de las grandes multinacionales

Cuando nos acercamos a la historia de la sal lo habitual es encontrar, vinculada a su explotación y comercialización, la idea de una altísima rentabilidad expresada a través del concepto “oro blanco”. El mismo no responde a una creación contemporánea para explicar el fenómeno de la lucha por su control y rápido enriquecimiento sino que, más bien, lo venimos arrastrando históricamente a través de la propia experiencia de pueblos y Estados.

En otros artículos ya hemos hablado de su potencial valor en procesos alimentarios cuando no existían los modernos congeladores y aditivos conservantes; para curar enfermedades en la medicina tradicional y actualmente con el mismo objetivo pero a través de complejas combinaciones químicas llevadas a cabo por la industria farmacéutica; también actuaba en los viejos talleres artesanales dedicados, por ejemplo, al curtido de pieles y actualmente en miles de procesos industriales; y por último, dado que era consumida por todos, como un elemento de recaudación para señores, reyes y Estados mediante fuertes impuestos.

Nota: El rey malí Mansa Musa fue representado en el Atlas Catalán de Abraham Cresques con una pepita de oro en la mano fruto de los intercambios comerciales de sal en Timbuktú. Fuente: ArqueHistoria.

Es por lo que, dada la importancia que tenía y tiene para la vida del ser humano, en los lugares donde escaseaba se llegaba a intercambiar de igual a igual con el oro –caso por ejemplo de las rutas caravaneras transaharianas que pasaban por Timbuktú hace siglos–, o que fuese empleada como medio de pago –creo que no hace falta explicar el origen de la palabra salario–, con igual valor que el metal más preciado. Todavía en el siglo XIX la sal era reconocida como un negocio en el que era fácil enriquecerse sin esmerarse mucho desde el punto de vista técnico o inversor, de hecho, en la costa Oeste de los EUA llegó a denominarse como el “oro del tonto”.

Fue la “modernización” de la economía o, más bien, la complejidad de los procesos industriales, la que dejó a la sal en un lugar apartado desde mediados de siglo XX. El objetivo de la economía productivista y globalizadora de la posguerra era conseguir cada vez mayor producción de sal al menor coste posible para el resto de procesos industriales, acabando así con las tradicionales y con la posibilidad de enriquecimiento de familias que eran incapaces de competir con estas grandes salinas.

Nota: La salina portuguesa Marisol conserva el método de producción artesanal. Fuente. Marisol.

De esta forma la sal dejaba de tener el peso que había tenido hasta entonces en la historia del ser humano, ya no volvería a ser intercambiada por oro o empleada como medio de pago, siendo así relegada al lugar que ocupaban otras materias primas empleadas en la industria para la obtención de nuevos y sofisticados productos. Pero, pese a ello, la sal puede y debe ser denominada a día de hoy como el oro blanco del siglo XXI para las grandes multinacionales.

El olvido del valor que encierra dicho concepto, podría venir determinado por la velocidad y complejidad de un sistema económico que nos impide ver el papel que realmente juega en la economía mundial cualquier elemento, siendo necesario entonces recurrir a los números específicos del sector.

Estos números nos dicen que la sal participa en no menos de 14 mil procesos industriales que no hace otra cosa que incrementar cada año su volumen productivo. De hecho, entre 2015 y 2017 se pasó de las 271 millones de T/año del primer ejercicio, a las 280 millones registrada al finalizar el del pasado año, arrojando un crecimiento anual de casi 5 millones de T/año (1,84% anual). Se trata de una cantidad que, dicha así, puede parecer normal, pero que cobra mucho más valor si tenemos en cuenta que el decimoquinto productor mundial, España (el primero es China con 68 millones de T/año), ronda los 4,5 millones.

Al frente de todo este proceso de crecimiento, cuyo producto debe hacerse hueco en un competitivo mercando internacional, solo podemos encontrar a las grandes compañías multinacionales. Unas empresas que se hacen de oro controlando los yacimientos, produciendo y gestionando a muy bajo coste, y comercializando sal a largas distancias (véase el ejemplo de Guerrero Negro).

Nota: En el Salar Grande de Tarapacá (Chile) K+S obtiene 8 millones de T/año. Fuente: ks-chile.

En el campo del negocio internacional de la sal el número uno es la compañía alemana K+S Group, que también lo es en la producción de fertilizantes y potasa. La sociedad posee filiales en Alemania; Bahamas; Brasil; Canadá; Chile; Estados Unidos; España; Francia y Países Bajos; a través de las cuales gestionan profundas minas, kilométricos salares y enormes salinas de litoral.

Todo ello le permite alcanzar una producción anual de 31 millones de T/año y superar así a la China National Salt, que con 18,7 millones es la principal empresa del mayor productor mundial de sal. De esta forma, y en lo que a la extracción de materiales se refiere, K+S Group facturó 3.627 millones de euros, de los que 1.762 millones correspondían solo a la sal.

Por ello, si bien es cierto que en lo que a la rentabilidad se refiere no tiene el mismo peso económico que tuvo hace 200 años, la elevada demanda actual (ligada a las múltiples aplicaciones), continua ubicando a la sal entre los productos más importantes para la industria moderna. Por ello, y dada esta importancia estratégica y su valor en el mercado, son las grandes multinacionales las que terminan por controlar este negocio que, como hemos visto, continua siendo oro blanco.

Fuente: http://diario16.com/oro-blanco-las-grandes-multinacionales/
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Estos son los beneficios del Agua de Mar para tu piel

El agua de mar es una mezcla de sales que ayuda a nuestra piel, contiene zinc, yodo, potasio y otros minerales

Pies de dos personas dentro del mar

Cada vez se acerca más las vacaciones de verano y si estás decidiendo cuál será tu próximo destino, te recomendamos que leas los beneficios que el agua de mar tendrá para tu piel. Tal vez te ayudemos un poco a tomar una decisión.

¡PARA LA DERMATITIS!

El agua de mar, es una mezcla de sales que ayuda a nuestra piel, contiene zinc, yodo, potasio y otros minerales. Nos ayuda a mejorar enfermedades como dermatitis o psoriasis, pues ayuda en la cicatrización de heridas.

De acuerdo al Departamento de Dermatología de la Facultad de Medicina de la Universidad de California en San Francisco de Estados Unidos, científicos comprobaron que una dermatitis provocada por un jabón, respondió mejor ante el agua de mar, comparada con agua destilada.

Este efecto fue porque gracias al agua de mar, la piel irritada se mantenía más hidratada.

¡RELAJA LOS MÚSCULOS!

El agua salada nos permite relajar los músculos, seguramente recuerdas cuando después de un día agotador, llegaste a casa y al meter tus pies en agua con sal te brindó un gran alivio. Pues es un efecto parecido, el agua de mar te ayudará a relajar cada uno de tus músculos.

¡REVITALIZA!

Las vacaciones siempre renuevan energía, la combinación mar, sol y descanso, ayudarán a tu cuerpo a producir vitamina D, primordial para una lucir una piel hermosa.

¡MEJORA LA CIRCULACIÓN!

Al meternos al mar, el contraste en la piel entre agua fría de las olas y el sol, provoca una mejora en nuestra circulación.

¡EXFOLIANTE NATURAL!

Siempre hemos pensado que lo natural es mejor, y uno de los que hacen maravillas con nuestra piel, es la arena del mar. Caminar en la orilla del mar y ver un atardecer, te dejará no solo una hermosa postal, sino unos pies exfoliados, esta pequeña arenita te ayudará a eliminar la piel muerta y desaparecerá las asperezas de los talones.

¡No esperes más y escápate a la playa este verano!

Chicas acostadas en la playa dentro del agua del mar

La bebida isotónica con agua de mar gana el premio Ría de Arousa

Iseatonic está radicada en la ría y obtiene su principal materia prima del mar de Arousa

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s. gonzález
vilagarcía / la voz

La segunda edición del premio Ría de Arousa, que entregan la Autoridad Portuaria de Vilagarcía y la Asociación de Jóvenes Empresarios de Pontevedra, ya tiene dueño. Se trata de la firma Iseatonic, especializada en la producción y comercialización de una bebida isotónica a base de agua de mar y zumo natural. Un producto que, según sus creadores, ofrece hidratación y la cantidad indicada de sales minerales, a la vez que prescinde de azúcares añadidos. Tanto el Puerto como el colectivo empresarial destacó el hecho de que tanto el origen del principal recurso, el agua, como la sede de la firma embotelladora estén en el entorno de la ría. La bebida, por lo demás, no se orienta únicamente al público deportista, sino también al mercado generalista.

En el mismo acto se hizo entrega de un premio honorífico que promueve la Federación de Empresarios de la Comarca de Arousa y recayó en Julio Carrasco. El principal referente de la consignataria P&J Carrasco recibe el galardón como reconocimiento a una trayectoria profesional que supera los cuarenta años al servicio del transporte marítimo, siempre con Vilagarcía y su puerto como núcleo de actividad.

La organización propuso también tres accésit. El primero, para el proyecto Sense(z), de detección de alérgenos. El segundo, para la firma BreathinGalicia, que facilita experiencias turísticas ligadas a la ría, como visitas a conserveras, talleres de gastronomía o excursiones marítimas. El tercero, para UV Technologies, que desarrolla un dron submarino de bajo coste.

La presidenta de la Autoridad Portuaria, Sagrario Franco, subrayó la importancia de la colaboración entre los ámbitos público y privado. El presidente de AJE, agradeció la colaboración de las consellerías do Mar y Economía, así como del Banco Santander, Galicia Business School, FECA y el grupo J. Rey Asesores. Cerró el acto el director del Igape, Juan Cividanes, que destacó la importancia de una buena idea.

Fuente: https://www.lavozdegalicia.es/noticia/arousa/vilagarcia-de-arousa/2018/06/19/bebida-isotonica-agua-mar-gana-premio-ria-arousa/0003_201806A19C2991.htm

La ballena azul: el animal más grande de la Tierra… que vive en el Mar

Empequeñecido por la vasta inmensidad del océano el animal más grande que jamás ha existido en nuestro planeta la ballena azul. Con 30 metros de largo y más de 200 toneladas de peso es mucho más grande que el mayor dinosaurio.

Su lengua pesa tanto como un elefante, su corazón es del tamaño de un coche y algunos de sus vasos sanguíneos son tan anchos que podría caber la cabeza de un niño pequeño. Su cola tiene la envergadura del ala de un avión pequeño.Su diseño aerodinámico casi perfecto le permite nadar a 20 nudos. Es uno de los animales más rápidos del mar.

El habitante más grande del océano se alimenta casi exclusivamente de uno de los más pequeños, el krill un crustáceo de sólo unos centímetros de largo. El krill forma grandes bancos que tiñen el mar de rojo y una sola ballena azul puede consumir al día hasta 40 millones de estos crustáceos.

Fuente: https://www.vistaalmar.es/recursos/videos-mar.html

Logran cultivar arroz en el desierto de Dubái con Agua de Mar

Un equipo de científicos chinos ha logrado cosechar con éxito arroz en los desiertos de Dubái tras desarrollar una cepa que permite que el cultivo crezca en agua salada. El grupo ha estado liderado por el que es considerado el “padre del arroz híbrido” de China, Yuan Longping, que si bien había comenzado a cultivar en agua de mar diluida como experimento casero, ahora ha llevado la técnica a Oriente Medio, donde el agua dulce es demasiado valiosa como para usarla para la agricultura.

La cosecha plantada en enero a las afueras de Dubái superó las expectativas de los científicos, según informó la agencia estatal de noticias, Xinhua. El cultivo logró un alto rendimiento de hasta 7.500 kg por hectárea frente al promedio global de 3.000 kg por hectárea y podría llegar a alimentar a 200 millones de personas.

Otras ventajas de cultivar arroz en agua salada es que puede contener mayores niveles de micronutrientes comunes en aguas salinas, como el calcio, mientras que la sal podría hacer que disminuyeran las bacterias patógenas, e implicaría un menor uso de pesticidas.

El siguiente paso del proyecto es establecer una granja experimental de 100 hectáreas que se prevé empieza a funcionar el próximo año. No será hasta 2020 que empezará su expansión hasta alcanzar el objetivo de cubrir el 10% de los Emiratos Árabes Unidos, que cuentan con una superficie de 83.600 km, con arrozales.

La investigación se llevó a cabo en el Centro de Investigación y Desarrollo de Arroz Tolerante a Alcalinos y Salinos de Qindao, Shandong, donde se cosecharon entre 6,5 y 9,5 toneladas de arroz en agua salada. Lo hicieron en colaboración con el despacho privado del jeque Saeed Bin Ahmed Al Maktoum, que pertenece a la multimillonaria familia que gobierna Dubai.

Ambas partes han firmado un acuerdo para llevar el arroz de agua salada a todo el mundo y luchar contra la escasez de alimentos. Y es que mientras en otros lugares trabajan por desalinizar el agua, en China optan por cultivar en agua de mar.

Leer más 9 alimentos que pueden aguantar mucho tiempo en tu despensa

Fue en 1970 que el proyecto echó a andar cuando un investigador llamado Chen Risheng descubrió que una especie de arroz silvestre crecía en un manglar del sur de Guangdong. Los científicos investigaron durante cuatro décadas la cría cruzada y el cribado genético en ocho especies distintas, hasta que el año pasado lograron duplicar el rendimiento a más de 4,5 toneladas por hectárea.

En 2017, el primer arroz resistente a la sal, y cultivado cerca de Quingdao, llegó a las tiendas. Sin embargo, el precio del kilo de este arroz Yuan Mi es elevado: 50 yuanes por kilo, en torno a 6,4 euros. Es decir, cuesta ocho veces más que un kilo de arroz convencional.

Aún con todo, el pasado agosto más de 1.000 personas adquirieron el producto por internet y se llevan vendidas seis toneladas.

Los beneficios del agua del mar entran a la cocina

El chef Javier Fins emplea las propiedades marinas en la nueva carta del Talaso Atlántico

e. o. | vigo 05.06.2018 | 02:23

El chef Javier Fins. // Marta G. Brea

El chef Javier Fins. // Marta G. Brea

El vapor de agua de mar es uno de los elementos que el chef Javier Fins, jefe de cocina del “Talaso Atlántico”, ha añadido a los fogones y a partir del que platos de marisco como langostinos o zamburiñas (con un sorprendente efecto de bruma marina) se construyen y elaboran. Pero más allá del aspecto culinario, en el que prima la cocina tradicional gallega basada en el producto pero con citas a la cocina internacional -sobre todo, japonesa-, destaca un vínculo especial con el mar que se ha trasladado a mayores de la talasoterapia.

“Han llevado el agua de mar hasta la cocina“, ejemplificaba con una hipérbole un miembro de la directiva del Talaso. Consultado al respecto, el jefe comercial Miguel González señala que la composición en minerales y sales del agua marina “es semejante a la que contiene el organismo”, un argumento que explica también los beneficios de los baños en el mar o en agua de mar. Es decir, contribuye al equilibrio orgánico natural. Aprovechándose de esa premisa, la introducen como un elemento más a la carta. De hecho, su “Restaurante Faro” subtitula la carta “del mar al plato” y no es una frase hecha. El mismo océano que se ve desde los ventanales del comedor pretende cuidar, desde dentro del plato hacia afuera, al comensal.

Es sabido que, exteriormente, el agua marina puede mejorar condiciones como la psoriasis -su efecto ‘antibiótico’ es ideal para avanzar en procesos de cicatrización de heridas- e incluso cuadros de artritis o artrosis, y también es útil para tratar estados de ansiedad.

En China, el agua marina se utiliza desde hace más de cuatro mil años. El pionero fue el emperador Fu-Shi, conocido como el padre de la medicina marina. Recomendaba beber agua de la playa (en un momento de menor contaminación), consumir algas y sales para poder recuperar y conservar la salud. Más cerca de nuestro tiempo, el investigador francés René Quinton descubrió que los componentes del agua marina eran los mismos que están en las células del cuerpo, siendo muy similar al plasma de la sangre. Por ello continuó con su investigación entre 1910 y 1950 junto al doctor Jarricot, con quién fundó los llamados “Dispensarios marinos”.

Familias

Según avanzó González, el Talaso ha remozado su carta coincidiendo con el 15 aniversario del establecimiento ubicado en Oia, pero también ha reforzado la oferta para familias, con el “Mini Club”, un lugar pensado en exclusiva para los niños, desde los más pequeños hasta los 12 años. Se trata de un proyecto lúdico y educativo adaptado a cada rango de edad, con un programa de talleres para estimular la creatividad de los pequeños. ” Para que disfrutéis de la sobremesa con calma, o de un masaje, o de la piscina del centro de talasoterapia”, añaden los responsables.

Fuente: https://www.farodevigo.es/sociedad/2018/06/05/beneficios-agua-mar-entran-cocina/1904819.html

Purificador solar ecológico potabiliza agua de mar

Se crea un purificador solar ecológico que transforma el agua de mar en agua potable.

Purificador solar ecológico potabiliza agua de mar

Purificador solar ecológico potabiliza agua de mar

Gabriele Diamanti diseñador italiano inventa un purificador solar ecológico que potabiliza el agua de mar, este le dio el nombre de “Eliodoméstico”, y puede ser la solución de escasez de agua que padecen millones de personas que viven en regiones costeras del mundo.

¿Cómo funciona?

Es muy sencillo, basta llenar de agua de mar el depósito superior de este aparato y se aprieta la tapa, después de  ocho horas de exposición al sol la temperatura y la presión aumentan por el calor, haciendo que el vapor descienda a través de un tubo de conexión y posteriormente el agua o vapor desalinizada se acumula en el recipiente transportable.

Se podría decir que el funcionamiento del purificador ecológico es como opera una cafetera pero a la inversa.

Este aparato almacena 5 litros de agua potable fresca y está diseñado específicamente para transportarlo en la cabeza como suelen  hacerlo las mujeres de África, Asia y América Latina.

Eliodoméstico está hecho con materiales como el barro y la cerámica, (solo se necesita 3 piezas de cerámica y un tubo) no requiere de electricidad ni de filtros, su mantenimiento es muy simple y sencillo, de manera que cualquier familia en esos países puede tener acceso a este purificador ecológico.

El objetivo de Diamanti era diseñar algo sencillo, especialmente para las personas del continente africano, que les permitiera transportar agua potable con mayor facilidad, sin recorrer grandes distancias y garantizar el vital líquido potable, que en esas regiones es escaso.

Inventos como el “Eliodoméstico” pueden beneficiar a comunidades marginadas que están muy cerca del mar, pero que padecen de agua potable, pues el agua de mar para ser consumida primero debe desalinizarse.

Fuente: https://laverdadnoticias.com/ecologia/Purificador-solar-ecologico-potabiliza-agua-de-mar-20180527-0020.html

El mar que nos abraza

LA FASCINACIÓN QUE EJERCEN LOS OCÉANOS SOBRE LA HUMANIDAD. POETAS, NOVELISTAS Y FILÓSOFOS ATRAÍDOS POR UN EXTRAÑO INFLUJO

El Mediterráneo como cuna de culturas, cuyas aguas bañaron civilizaciones tan gloriosas como la egipcia, la romana, la griega y la otomana

Por MARCELO ORTALE
marhila2003@yahoo.com.ar

ALFONSINA STORNI

“El río está dentro nuestro, el mar nos rodea por todas partes” dice T.S Eliot en uno de los más afinados poemas de “Cuatro Cuartetos”. Habla de un mar que abarca y abraza todo. De un mar lleno de voces que traen reminiscencias de la creación primitiva. Del mar como una patria a la cual se vuelve siempre.

El subyugado italiano Eugenio Montale dialogó con el Mediterráneo: “Antiguo/ estoy embriagado ´por la voz/ que brota de tus bocas/ cuando se abren como verdes campanas/ hacia atrás disolviéndose” ¿Cómo no escuchar allí el discurso de las olas?

VIRGINIA WOOLF

Distinto, muy distinto, salvo Alfonsina Storni y alguno más, el caso de los poetas argentinos que, tal como se dijo en esta columna hace tres meses, aparecen más apegados al río que al Atlántico que golpea nuestra costa. Las prosas y poemas de Borges, Barbieri, Juan L. Ortiz, Lugones, Pedroni, Mastronardi, Saer o Conti se detuvieron casi por completo, ensimismadas, en el Río de la Plata, el Uruguay, el Paraná o el Salado. De allí se sintieron, la mayoría de ellos.

En cambio, a nuestras tierras llegó como emigrado de España, prófugo del franquismo, el más marítimo de los poetas españoles, Rafael Alberti, que venía de escribir uno de sus más bellos poemas: “El mar. La mar./ El mar. ¡Sólo la mar!/ ¿Por qué me trajiste, padre,/ a la ciudad?/ ¿Por qué me desenterraste/del mar?/ En sueños, la marejada/ me tira del corazón./ Se lo quisiera llevar./ Padre, ¿por qué me trajiste/ acá?”. Alberti ve a la humanidad como emigrada de un mar original.

JOSÉ ORTEGA Y GASSET

Desde siempre se sueña con una isla en el mar. Los antiguos y los contemporáneos

EUGENIO MONTALE

Desde siempre se sueña con una isla en el mar. Los antiguos y los contemporáneos viven sus vidas en perpetuo retorno a su isla de Itaca, como Ulises. Itaca es el reino perdido o buscado y acaso tienen razón los que suponen que, por esa causa metafísica, millones de hombres y mujeres se acercan abismados todos los días a la orilla de los océanos.

Otro oceánico poeta, el chileno Pablo Neruda, que muchos metros al pie de su escarpada Isla Negra veía la llegada eterna del Pacífico, escribió “Necesito del mar porque me enseña; / no sé si aprendo música o conciencia:/ no sé si es ola sola o ser profundo/ o sólo ronca voz o deslumbrante/ suposición de peces y navíos”.

Hace pocos días publicó Clarín un artículo del periodista Alberto Amato, sobre el retorno de los turistas: “Ahora que las vacaciones terminaron y el otoño es inapelable, empezamos a sentir nostalgias del mar. Es lo normal: fue nuestra primera casa, de allí venimos y tal vez hacia allí vayamos. El mar. Nos alimenta, nos canta, lo hace mejor que algunos ídolos de la canción, y su ritmo es de síncopa perfecta; el mar sabe, nos acuna, tolera nuestra melancolía y nuestros malos poemas; todo lo soporta, incluso que arrojemos en sus playas y en sus aguas el plástico de nuestras frustraciones”. Y cierra la nota: “Mar, nunca algo tan bello y tan grande se llamó tan corto”.

CENTRO DE CULTURA

Hay un mar dominante en la historia y se trata, claro, del Mediterráneo, que bañó con sus aguas al Imperio Romano, a Grecia, a Egipto, a la cultura judía y a la de los turcos, para irradiar desde su seno rayos filosóficos y artísticos hacia todos los continentes. José Ortega y Gasset, el pensador español que se había forjado en Alemania, escribió una vez que él mismo se consideraba “un canto rodado del Mediterráneo, pulido durante siglos por el riente mar y que se sintió una vez rozado por la quilla llena de uvas de la barca de Ulises”.

Barcelona pugna estos días, estimulada por el “gurú de las ciudades”, Toni Puig, para lograr que se la declare “capital cultural del Mediterráneo”. La explicación es sencilla, si consigue esa distinción podrá competir de igual a igual con París, Berlín o Nueva York, que son las mecas actuales de los conceptos y las formas.

El Mediterráneo pudo unir, más que separar. Cada cultura ribereña le dio un nombre propio: “Mare Nostrum”, mar nuestro, le llamaron los romanos; “Akdenis” (mar blanco” fue para los turcos; Gran mar (Yam Gadol), fue pdra los judíos; Gran Verde, le decían los antiguos egipcios y Mar Medio (Mittelmeer) los pueblos germanos. Pero le quedó el principal, “entre tierras” (Mediterráneo), porque eso fue y sigue siendo un facilitador de encuentros humanos, un puente para el comercio, la ciencia y la cultura. Mar testigo de civilizaciones tan gloriosas como la egipcia, romana, helénica y otomana.

Desde los remotos Tales de Mileto, Anaximandro,Pitágoras, Xenófanes, Diógenes de Apolonia, Herodoto, Hipócrates, Sócrates, Platón y Aristóteles (siglos VI, V y IV a. C.), que llenaron la historia con frutos de oro, hasta los autores actuales radicados en la cuenca del Mediterráneo, encandilados por la luz meridional, la filosofía, el arte y la ciencia siguió brillando. Ello más allá de la creciente y hoy decisiva importancia que fueron adquiriendo otras zonas del mundo, tanto en Europa o en el continente americano, así como, ahora, en Africa y Asia ´promotoras de un nuevo mundo expresivo.

LA ATRACCIÓN

No existe o, mejor dicho, cuesta encontrar cuál es el secreto de la atracción del mar. Dos poetas mujeres, separadas por distancias y tiempos, intentaron descifrarlo. La novelista inglesa y cada día más moderna, Virginia Woolf, autora entre otros libros de “Las olas” dijo una vez: “El mar resonará en mis oídos. Los pétalos blancos se oscurecerán con agua de mar, por un momento y luego se hundirán. Llevándome sobre las olas me echaré encima”.

Pero no fue un mar el que la llevó, sino un río cercano a su casa familiar en Inglaterra, al que se arrojó con un tapado cuyos bolsillos lleno de piedras, para que su cuerpo de ahogada no emergiera.

En cambio, ya se ha hablado aquí de esa suerte de monopolio dramático sobre el tema del mar que ejerció y aún ejerce Alfonsina Storni, iniciado en la plenitud de su obra mucho antes del final escrito a partir de una escollera de la playa La Perla.

“Oh mar, enorme mar, corazón fiero/ De ritmo desigual, corazón malo,/ Yo soy más blanda que ese pobre palo/ Que se pudre en tus ondas prisionero./ Oh mar, dame tu cólera tremenda,/ Yo me pasé la vida perdonando,/ Porque entendía, mar, yo me fui dando:/ «Piedad, piedad para el que más ofenda», escribió una Alfonsina premonitoria.

Los críticos dicen que este es el verdadero mar de Alfonsina: “Mírame aquí,/ pequeña, miserable, / Todo dolor me vence, todo sueño;/ Mar, dame, dame el inefable empeño/ de tornarme soberbia, inalcanzable./ Dame tu sal, tu yodo, tu fiereza./ ¡Aire de mar!… ¡Oh, tempestad! ¡Oh enojo!/ Desdichada de mí, soy un abrojo,/ Y muero, mar, sucumbo en mi pobreza./ Y el alma mía es como el mar, es eso,/ Ah, la ciudad la pudre y la equivoca;/ Pequeña vida que dolor provoca, / ¡Que pueda libertarme de su peso!”

Un viejo pescador huesudo, ignorante, logra lo que pocos: entender al mar. Así fue como Ernest Hemingway hizo que un hombre sencillo desentrañara todos los mensajes: “Miró por sobre el mar y se dio cuenta de cuan solo se encontraba”, sintetiza el autor de “El viejo y el mar”. Pero existe, claro, una multitud de escritores marítimos, como Melville, Stevenson, Jack London, el mismo García Márquez entre los últimos.

Alberto Manguel, actual director de la Biblioteca nacional, recordó hace poco que en España se editó recientemente una antología que, en sus 600 páginas, recopila a los que considera los mejores textos escritos sobre el mar en la literatura universal. Su autora es Marta Salis, madrileña de origen pero con su infancia alcanzada por la gravitación del ruidoso mar Cantábrico, que baña el norte de España y el suroeste de Francia.

No existe o, mejor dicho, cuesta encontrar cuál es el secreto de la atracción del mar

Dijo Manguel sobre esta obra: “La selección de textos que Salís propone en esta antología sobre este vasto tema no es “histórica”, en el sentido de verse obligada a retratar los pasos de Moisés, Ulises o Jasón, pero sí cronológica, e incluye no solo ficciones sino crónicas de aventuras auténticas que merecerían serlo. Así leemos de la nave que perdieron los marineros de Colón, de los piratas que acosaron la ciudad de Maracaibo, de una seudorrobinsonada contada por el inventor de la primera, Daniel Defoe, de los sufrimientos de esclavos como Olaudah Equiao y de los razonamientos de negreros como el capitán Hugh Crow, de aventuras más recientes como la del circunnavegador solitario Joshua Slocum (que, al parecer de Richard Ford, fue uno de los mejores escritores de lengua inglesa)”.

Alberti enseñó que la mayoría de seres humanos somos marineros en tierra y que el mar se lleva todo. ¿En dónde estará hoy nuestro padre? Shakespeare, en La Tempestad, ofrece una posible respuesta: “A cinco brazas de profundidad yace tu padre, / sus huesos hechos coral;/ son perlas los que fueron sus ojos./ Nada en él se ha descompuesto,/ aunque el mar lo transformó/ en algo rico y extraño./ Las ninfas, cada hora, tañen su campana”.

Fuente: https://www.eldia.com/nota/2018-4-8-9-37-35-el-mar-que-nos-abraza-septimo-dia

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