La Microbiología que nos ocultan

Cuando una mentira puede crear billones de dólares y es enseñada a cada siguiente generación como un hecho, es un asunto bastante serio; es más, es un acto revolucionario confrontarla.

Incluso la peor mentira puede vestirse con un manto de respetabilidad si no ha sido públicamente expuesta por un tiempo considerable.

Hubo un tiempo en el que Pasteur no gozó del respeto divino concedido a él hoy, y en vez de eso, se le consideró un fracaso en casi todos sus experimentos, causando muerte e inmensas pérdidas financieras a aquellos que siguieron sus creencias. Actualmente, la teoría de los gérmenes de la enfermedad, incluyendo la vacunación y la intervención farmacéutica, ha sobrevivido para convertirse en la base de la industria de las enfermedades.

Es interesante notar que hubiéramos heredado un mundo muy diferente, si aquellos que estaban a favor de Béchamp hubieran podido ofrecer algo rentable al entonces emergente negocio con la enfermedad. En vez de eso ellos decían:

«Es la salud de la célula lo que es importante, no los gérmenes».

Hoy, los gérmenes son importantes y la salud de la célula es tan poco importante, que ninguna universidad está dedicada a eso, mientras que se están invirtiendo billones para aprender todo acerca de los gérmenes y en esto tenemos éxito; sin embargo, ni siquiera sabemos cómo describir la salud, excepto como la ausencia de la enfermedad. Un mundo verdaderamente confuso, que se mantiene
deliberadamente de esa forma.

Los gérmenes causan enfermedades
Podríamos haber evitado epidemias modernas de enfermedades innecesarias, como cáncer, diabetes, enfermedades cardíacas, si tan sólo la civilización hubiese seguido a Bechamp en vez de a Pasteur.

El trabajo del biólogo francés Antoine Béchamp (1816-1908) demostró que la enfermedad causa gérmenes;

Louis Pasteur, contemporáneo de Béchamp (y su ex-alumno), anunció que sus estudios
probaron que los gérmenes causan enfermedad.

Un hombre ha sido olvidado por la historia; el otro se considera el padre de la medicina moderna.

El trabajo de Pasteur, al contrario del realizado por su profesor, encantó a la emergente industria de los fármacos.

“Si los gérmenes son atacantes externos que invaden el cuerpo, entonces podemos desarrollar y comercializar un arsenal sin fin de armas con las cuales matarlos. Pero, si el daño o desequilibrio con el cuerpo origina gérmenes, entonces nosotros simplemente debemos restablecer el equilibrio para quitar las condiciones de las cuales se alimentan los gérmenes”.

En vez de introducir veneno, necesitaríamos introducir solamente los elementos naturales faltantes.

La teoría de los gérmenes de la enfermedad de Pasteur, dio a luz la era farmacológica. Si la medicina hubiera adoptado la teoría de la enfermedad de gérmenes de Béchamp, y el trabajo subsiguiente de los doctores Brewer, Warburg, Pauling y otros, sería de conocimiento común que los síntomas de la
enfermedad se previenen o invierten mediante la nutrición a nivel celular.

Hoy en día, miles de investigadores y médicos saben que fuimos engañados, pero el resultado final ha sido tan catastrófico que hasta el concepto mismo de verdad, ha sido dañado momentáneamente mientras recorremos los siglos XX y XXI.

Hombres de aparente rectitud moral, tienen temor de admitir que ninguna cantidad de toxicidad puede sanar, y en vez de eso, siguen un credo que saben es errado.

Parece ser que hace un buen tiempo, cometimos el más increíble de los errores y y hombres conocedores y sofisticados morirían antes de admitir que han sido tontos y no reconocieron lo obvio.

Ahora en el siglo XXI, un público iluminado y unos pocos investigadores valientes se atreven a liderar la exposición de un imperio mafioso, tan corrupto que ni siquiera le importa que todos hayamos descubierto la verdad.

Créanos -dice la industria fármaco-alópata- y nosotros limpiaremos nuestro propio actuar… de verdad.

Pero el imperio fármaco-alópata ya está en un avanzado estado de daño irreparable, ocasionado por varias generaciones de ignorancia, revestida de arrogancia.

No existen señales de un deseo genuino de reforma, y aquellos pocos que tratan de practicar la curación verdadera, son atacados viciosamente por sus propios pares. Hoy en día, es realmente un infierno tratar de practicar la curación real, ya que si usted no utiliza los venenos más tóxicos para aplicarlos donde es imposible que puedan curar, y a cambio usa un método alternativo natural, los otros médicos y la industria de los fármacos lo etiquetan de «charlatán».

Pasteur vs Béchamp

¿Será posible que una sociedad aparentemente avanzada pueda estar viviendo en un estado de total engaño, siempre tratando de lograr algo que está condenado al fracaso, simplemente porque no sabemos suficiente acerca de nosotros mismos como para tomar las decisiones correctas?

Ciertamente se ve así en el área de la salud.

¿Será que aún viviendo en el siglo XXI, la industria moderna de la enfermedad entera descanse sobre una de las mayores mentiras del mundo?

Los gérmenes causan enfermedad.

Antoine Béchamp (1816-1908)
El biólogo francés demostró precisamente lo contrario: la enfermedad causa gérmenes. Probó que «todas las materias orgánicas naturales (materias que vivieron alguna vez), protegidas absolutamente contra los gérmenes atmosféricos, invariable y espontáneamente se alteran y fermentan, porque ellas necesaria e intrínsecamente, contienen dentro de sí mismas los agentes de su espontánea alteración, digestión, disolución».

Bechamp pudo probar que todas las células del animal y de la planta, contienen estas partículas minúsculas, las cuales continúan viviendo después de la muerte del organismo y a partir de ellas, se desarrollan microorganismos.

En su investigación, Bechamp fundó las bases para la comprensión del pleomorfismo (la habilidad de los organismos de cambiar).

Siempre que hay alguna cosa en la naturaleza que se está muriendo, comenzando a decaer, algo aparece y se lo come, puesto que sus partículas se convierten en microbios que salen de las células del tejido fino para limpiar cualquier toxina o materia en descomposición que se encuentra en el cuerpo.

Para eso están los microbios (gérmenes). Son el resultado, no la causa de la enfermedad.
Las partículas más pequeñas.

Mientras que una muestra de sangre, puesta en una placa de vidrio para observación microscópica (platina) envejece en uno o dos días, los pequeños organismos literalmente pueden verse moviéndose mientras salen de las células de la sangre, organismos que cambian a formas más degeneradas y más
patológicas mientras avanza el proceso. Cuando el proceso de la descomposición o de la putrefacción termina, cuando no hay nada más que los recién formados virus, bacterias y hongos puedan comer, se destruyen, desaparecen, y vuelven a la forma que tenían.

Se les puede observar haciendo esto a
través del microscopio a x100 o más.

“Mientras que los microsomas de las bacterias destruidas también viven, lo que sigue es que estos microsomas son el final vivo de toda la organización celular que a su vez, se convierten en todas las cosas vivas, seres, órganos, todo. Son el fin y el principio de toda la vida física. Todas las células, órganos, todas las formas vivas se construyen a partir de estos pequeños cuerpos.”

Antoine Béchamp

Cuando usted rompe un elemento en pedazos más y más pequeños, termina con un átomo de ese elemento. Cuando usted rompe la materia orgánica, la vida física, en pedazos más y más pequeños, termina con esta partícula, no importando la forma de materia orgánica viva con la que comenzó.

Los resultados del profesor Bechamp fueron enterrados, ignorados y alejados de las generaciones siguientes de estudiantes, que hoy en día ni siquiera saben que Béchamp era el científico superior que trabajaba con paciencia y orden en el laboratorio, mientras que Pasteur recibía los elogios por un trabajo que fue plagiado, y a menudo alterado, de la forma más anticientífica.

Esto se descubrió cuando en 1901 sus notas finalmente fueron hechas públicas para que la gente las leyera.

Hoy hemos descubierto todo esto, pero una industria construida en base a Pasteur, no va a ceder terreno.

En vez de eso, debemos trabajar en dos esferas diferentes.

Lo que descubrió Béchamp fue que las células de nuestro cuerpo no son atacadas por gérmenes externos portadores de enfermedades, como sugiere la teoría de Pasteur, sino que nuestras células se
deterioran, degeneran y dañan por el estrés de la vida diaria o por toxinas introducidas (físicas o químicas) y se degeneran hasta un punto en que se debilitan, envenenan o enferman.

Bajo esta condición, aumenta su acidez, lo que destruye su propio tejido degenerativo, mediante el uso de lo que él llamó microsomas, siempre presentes en la célula.

Básicamente, Béchamp descubrió que la célula se autodestruye si se contamina o degenera.

Pasteur:
Dijo que los gérmenes externos entran al cuerpo y destruyen las células.

La teoría de Béchamp dice que si mantenemos la célula sana y fuerte, ésta se desempeñará bien, pero si no, esto permitirá que los pequeños microsomas, que reaccionan a las condiciones pobres de acidez de la célula, la fermenten o se la coman.

La teoría de Pasteur dice que sin importar si la célula es saludable o no, los gérmenes externos ingresan y causan la muerte o la contaminación de ésta.

Esto fue aceptado inmediatamente como
explicación para todas las enfermedades, y así crecieron las industrias gigantescas que conocemos hoy como drogas, medicamentos y vacunas. Junto con ellas, evolucionó la teoría de deshacerse de los síntomas, cortándolos, quemándolos con radiación o calor, y envenenándolos con sustancias tóxicas. Hoy esos métodos parecen haber alcanzado el máximo de lo que pueden ser aplicados y
todavía siguen apareciendo las enfermedades que se supone nos traen los gérmenes, como si no se les estuviera tratando en lo absoluto.

Esto ha originado mucha investigación en nuestros tiempos debido a que se hace cada vez más obvio que utilizamos teorías erradas en la medicina actual. El descubrimiento más importante que la ciencia (hoy en día) ha hecho, es que las toxinas no curan. Parece ser que mientras más envenenamos nuestras células con curas químicas y contaminantes, más nos enfermamos.

Muchos investigadores han vuelto a los descubrimientos de Béchamp y después de leer sus informes, descubrimos que
conocíamos la solución, pero ésta había sido ocultada muy astutamente para que la industria de la enfermedad pudiera florecer, basada en la destrucción de los microbios sospechosos de causar enfermedad.

Sin embargo, las células no pueden resistir la enfermedad si se permite que se debiliten o envenenen.

El método actual de tratar la enfermedad, es ignorar las necesidades biológicas o nutritivas de las células y al mismo tiempo, atacarlas con sustancias tóxicas, con la esperanza de que los gérmenes mueran y la célula viva.

Una célula con deficiencia de nutrientes es envenenada al mismo tiempo. Este es un procedimiento estándar.

El profesor Pierre Jacques Antoine Béchamp era médico, profesor de química y farmacia, y uno de los investigadores líderes del siglo XIX, el mismo período de Pasteur. Béchamp condujo experimentos que encontraron que la bacteria crece dentro del cuerpo como formas evolucionarías de granulación pequeñísimas que viven dentro de las células de todas las formas vivientes.

Llamó a éstas microsomas y creyó que podían encontrarse en todo tejido vivo sano. Estos
microsomas son fisiológica y químicamente activos, y son los constructores de nuestras células, además de ser agentes de descomposición después de la muerte de una célula en nuestros tejidos u órganos.

Béchamp descubrió que los microsomas se desarrollaban a bacterias, cuando los tejidos del cuerpo estaban envenenados, dañados o imposibilitados de funcionar.

De su investigación se desprende su
declaración de que la bacteria es un producto de la enfermedad, no su causa.

La gente se enferma porque sus células están comprometidas, lo que las desequilibra y las hace susceptibles al crecimiento de la bacteria desde dentro, en lugar de ser invadidas desde el exterior, de acuerdo a lo que expresó Pasteur. Su filosofía se basó en la prevención de una invasión de bacterias desde el exterior del organismo, mientras que Bechamp se basaba en la prevención del crecimiento de las bacterias desde dentro del organismo.

Con el tiempo, hemos descubierto quién tenía la razón, pero una industria construida únicamente sobre sustancias tóxicas, que requiere una fortuna para permanecer viable, no va a cambiar o sacar sus garras de la billetera más grande del mundo.

El método de Béchamp nos habría permitido desarrollar la salud de la célula.

Pasteur nos ha permitido desarrollar todo tipo de toxinas para atacar los gérmenes invasores.

Las células sanas no necesitan ser protegidas por las toxinas.

Las toxinas ocasionan que las células sanas se enfermen, y como descubrió Bechamp, ellas se autodestruyen cuando ya no pueden funcionar.

“Si volviese a vivir, dedicaría mi vida a probar que los gérmenes buscan su hábitat natural, tejido enfermo, en vez de ser la causa de la enfermedad del tejido; al igual que los zancudos buscan el agua estancada, pero no son los causantes de los charcos estancados.”

Rudolph Virchaw, padre de la patología
Incluso los grandes científicos de nuestro tiempo pudieron, en algún minuto de sus carreras, admitir que la medicina moderna ha sido llevada de paseo.

Pasteur, admitió al morir que:

“Los gérmenes no son nada y el tejido en el que crecen , lo es todo”.

Las mentiras son un equipaje pesado cuando nos enfrentamos a la muerte, y el dinero ya no es más una motivación. Tampoco es un consuelo cuando se hace una sumatoria del sentido de nuestras vidas.

¿Cuáles son las diferencias básicas entre Pasteur y Béchamp?

Teoría de los Gérmenes – Pasteur
(tal cual se le enseña a los estudiantes modernos)
• La enfermedad surge de microorganismos fuera del cuerpo
• Por lo general, debemos resguardarnos de los microorganismos
• La función de los microorganismos es constante.
• Las formas y colores de los microorganismos son constantes
• Cada enfermedad se asocia a un microorganismo en particular
• Los microorganismos son los agentes causantes primarios
• La enfermedad puede atacar a cualquiera
• Para prevenir la enfermedad debemos matar a los microorganismos

Teoría celular – Béchamp
(como se le enseñó a Pasteur y a otros durante esta era)
• Las enfermedades surgen a partir de microorganismos dentro de las células del cuerpo
• Estos microorganismos intracelulares normalmente funcionan para construir y ayudar en los procesos metabólicos del cuerpo
• La función de estos organismos cambia para ayudar en los procesos catabólicos
(desintegración) del organismo anfitrión cuando éste muere o es dañado, que puede ser tanto químico como mecánico
• Los microorganismos cambian sus colores y formas para reflejar al medio
• Cada enfermedad se asocia con una condición particular
• Los microorganismos llegan a ser ‘patógenos’ mientras que la salud del organismo del anfitrión se deteriora. Por lo tanto, la condición del organismo anfitrión es el agente primario
• La enfermedad se construye a partir de condiciones no saludables dentro de la célula
• Para prevenir la enfermedad debemos crear salud.

Por ser un documento muy valioso y censurado se omite la fuente, pero quien lo quiera se lo puedo enviar por e- mail solo al qué lo solicite.

Gracias

A T E N T A M E N T E

ALEX YBARRA

Estos son los cinco beneficios de visitar una playa

Estos son los cinco beneficios de visitar una playa

Además de sus efectos relajantes, la playa y el agua de mar también tienen beneficios para nuestros pulmones, huesos y hasta el corazón

Existen pocas cosas más relajantes que sentarse a la orilla del mar, sentir la brisa y la arena en tus pies. Pero la playa -y el mar- tienen muchos beneficios más, tanto para tu salud física como mental. Aquí te compartimos algunos.

1. LIMPIA TUS PULMONES

Según estudios científicos, la brisa marina -rica en sales- ayuda a mejorar la respiración y a reducir los síntomas de las personas con enfermedades pulmonares.

Esto, se debe tanto a su temperatura, como al hecho de que está cargada de ozono y oligoelementos, y a que esta brisa no tiene contaminación de gases u otras sustancias irritantes.

2. TU PIEL QUEDARÁ MÁS SUAVE Y FIRME

Cargada de sales, el agua del mar ayuda a restaurar la barrera natural de la piel, sellándola de manera tal que mantenga su hidratación natural por más tiempo.

Además, al sumergirse al agua, el mar produce un “efecto drenante”, es decir, estimula el circuito venoso y linfático, mejorando la circulación y, como consecuencia, la piel.

3. TIENE UN EFECTO RELAJANTE

Estar cerca del mar no solo te ayuda a relajarte, sino que también te ayuda a ser más creativo. Según el biólogo Wallace J. Nichols, observar una gran masa de color azul te induce en un estado meditativo que aporta calma y paz interior.

Además, bañarse en el mar también tiene un efecto relajante: al contener magnesio, el agua del ayuda a bajar la ansiedad.

4. ES BUENO PARA TU CORAZÓN

El agua del mar es excelente para la circulación: al nadar, la presión del agua facilita la circulación venosa de retorno. Además, según un estudio publicado por el North American Journal of Medical Sciences, el contacto superficial con el agua de mar ayuda a reducir edemas locales, espasmos musculares e incrementar los efectos anestésicos locales.

5. FORTALECE TUS HUESOS

Los oligoelementos disueltos en el agua de mar se pueden absorber a través de la piel. De hecho, según una investigación realizada por el Instituto Francés de Estudios de Recursos marinos, el calcio y el fósforo que podemos encontrar en el mar, se fija en los huesos, ayudando a su movilidad y la de las articulaciones.

Según LaBiogía, el hecho de visitar la playa es un buen momento para hacer más ejercicio: realizar largos y relajantes paseos pueden favorecernos más de lo que pensamos.

Fuente: https://www.airedesantafe.com.ar/ocio/estos-son-los-cinco-beneficios-visitar-una-playa-n143051

Conferencias completas por la Verdad y la Libertad, en Barcelona el 25 Sep 2020

Rueda de prensa “Unidos por la Verdad y la Vida en Libertad”, motivada por “Médicos por la Verdad España” y por otros colectivos profesionales y civiles como: Psicólogos por la Verdad, Educadores por la Verdad, Abogados por la Libertad, Policías por la Libertad y otros.

Siéntete en la libertad de copiar y publicar este material en cualquier canal, dado que es patrimonio de todos para utilizarlo en legítima defensa de nuestra salud y nuestra libertad como seres humanos.

Y aquí va el enlace para descargarse el vídeo censurado por Youtube de Birame Boye en la Conferencia por la Verdad y la Libertad

https://mega.nz/file/xUklECRZ#7BH6Hv1Uc12Stc0PX_A_5voqmjrI9fyCjUvJXyDL0Tk

Para adelgazar y para tratar enfermedades: los beneficios de beber agua de mar

Cocinar con agua de mar

¿Has probado a cocinar con agua de mar alguna vez? Su uso más común es para cocer mariscos, pero tiene muchas más aplicaciones culinarias. Perfecto para la conservación y descongelación de alimentos y para prevenir y tratar algunas enfermedades. Descubre todo lo que puedes hacer con el agua del mar

Antiguamente en los pueblos costeros se utilizaba el agua de mar para cocinar de forma habitual. Se extraía directamente y se usaba para cocer mariscos, preparar arroces, fideuás y otras recetas tradicionales. Esta práctica ha caído en el olvido principalmente por el desconocimiento a la hora de tratar el agua de mar pero, sobre todo,  por la contaminación de nuestras aguas. Actualmente hay varias empresas que comercializan agua de mar filtrada y tratada para que podamos usarla en la cocina sin ningún riesgo o incluso como bebida isotónica e hipertónica. Descubre todo lo que puedes hacer con el agua de mar en la cocina:

Para conservar y congelar alimentos

Este producto se ha empleado tradicionalmente para la descongelación, sumergiendo directamente en él el alimento, ya que la salinidad del agua de mar mantiene la temperatura estable y acelera el proceso de descongelación. Igualmente, era un ingrediente ampliamente utilizado para la conservación, gracias a las propiedades antibacterianas de la sal, y también para la limpieza del producto.

Un producto lleno de propiedades saludables

Históricamente se le han atribuido numerosas propiedades como cicatrizante, antiséptico y desinfectante. Asimismo, el agua de mar se ha empleado para tratar enfermedades respiratorias y dermatológicas, activa el sistema inmunológico y al ser menos salada y provocar menos retención de líquidos, pueden tomarla personas con hipertensión y/o obesidad. Recientes estudios también destacan su poder como relajante muscular natural, como aliado para combatir la descalcificación de los huesos, para facilitar la digestión mediante la ativación del metabolismo y como antioxidante ya que ralentiza el envejecimiento celular.

En la cocina

Pero, además, está demostrado que gracias al agua de mar se consigue realzar el sabor de pescados y mariscos, y también de verduras, pastas, arroces, carnes o legumbres, además de aportar un notable porcentaje de nutrientes y menos sodio que la sal común, ya que presenta, de forma natural, numerosos minerales y oligoelementos.

Antaño, los marineros la utilizaban para preparar sus guisos en alta mar, especialmente arroces y fideuás y hoy en día hay quien la utiliza en la masa de la pizza para aligerar el resultado, la incorpora en la masa de pan ya que produce una miga esponjosa y una crujiente corteza y la usa también como sazonamiento de patatas fritas y frutos secos.

Se recomienda su uso para preparar bebidas isotónicas caseras, mezclándola con zumos y aguas aromatizadas, ya que ayuda a reponer minerales tras la práctica de ejercicio físico.

Agua de mar tratada

Se recomienda diluir el agua de mar con agua dulce, salvo en el caso del marisco, que se puede emplear de forma ‘pura’. Y aunque la puedes cogerla tú mismo del océano, no te lo recomendamos, dada la alta contaminación que posee en la actualidad. Es mejor comprarla envasada, con todas las garantías sanitarias, ya que se somete a un proceso de purificación, filtrado y esterilizado para un consumo seguro, bien para su uso doméstico en cocina, o bien para la ingesta directa.

Mezclar agua con sal común no es igual que la procedente del mar y no son en nada equiparables respecto a sus propiedades. Y es que el cloruro sódico envasado, que sí mantiene el sodio y el cloro, no contiene todas las sales minerales que hay disueltas en el agua marina, ya que pierde gran parte de sus componentes durante su procesado.

Comprar agua de mar

Como te hemos dicho, no recomendamos utilizar en casa el agua de mar extrída directamente por nosotros. Hay empresas, prácticamente en todas las zonas de costa españolas, que se dedican a este negocio y que, aunque nos cuesten algunos euros, nos aseguran un agua de calidad y exenta de riesgos. Estas empresas seleccionan el agua en alta mar en lugares que destacan por su alta estabilidad en la composición de minerales y en los que las corrientes marinas mantienen la limpieza y la salinidad constantes, además de no emplear materiales ni aditivos que alteren su composición química. Aquí te recomendamos algunas:

SIE7E MARES. Agua de mar de las Rias Baixas

Esta empresa gallega extrae el agua de mar del Océano Atlántico, en el corazón de las Rías Baixas, concretamente en las coordenadas: 42º 30´ 28.4¨N, 8º 54´28.2¨W y asegura una riqueza y pureza únicas. Además está certificado por la norma ISO 9001:2015 por Bureau Veritas Certification que demuestra la calidad de sus aguas. Disponible en formatos de 3, 5 y 20 litros. Su precio:  11,40€ para el pack de 2 unidades de 5 litros.

Seawater Experience Mediterranea

Captada directamente el mar Mediterráneo, de lugares seleccionados por su alto valor biológico, pureza y equilibrio natural. Lugares estudiados minuciosamente siguiendo las directrices que establece EFSA ( Agencia Europea de Seguridad Alimentaria). Son los pioneros en esto de la extracción dela gua de mar y la única empresa certificada por un organismo certificador independiente, AENOR, en Calidad, Medio Ambiente y Seguridad Alimentaria. La caja de 4 envases Mediterranea Agua de Mar de 5 litros cuesta 23.90€

Ibiza y Formentera Agua de Mar

Esta empresa familiar extrae el agua en mar abierto dentro de la primera milla náutica, en zonas en donde la profundidad mínima varía entre 40 y 100 m. y cuya captación se realiza entre 15 y 25 m. de profundidad. Estas aguas están hiperoxigenadas por las Praderas de Posidonia (reconocidas por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en 1999) y por las corrientes marinas que aportan la pureza y claridad, que han hecho famosas las aguas de Ibiza y Formentera.

Rioka. Agua de mar del Cantábrico

Rioka extrae el Agua de la costa del Mar Cantábrico, en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai. La Reserva de la Biosfera de Urdaibai es un espacio natural especialmente protegido, bello y variado, que fue declarado por la UNESCO Reserva de la Biosfera en el año 1984. Su corazón es el rio Oka (de ahí su nombre), que nace en el monte Oiz y se transforma en la ría de Mundaka al llegar al mar.  El agua del Cantábrico esta clasificada como de Clase A, la más alta calificación. Las aguas de clase A son aquellas en las que se pueden recolectar moluscos bivalvos vivos para el consumo humano directo. La botella de 5 litros de agua para cocinar cuesta 9,95€.

Vizmaraqua 

Esta compañia andaluza extrae el agua del Parque Natural de Cabo de Gata en Almería a 1.300 metros de la línea de costa y a una profundidad de treinta y ocho metros. Esta zona se halla en el Mar de Alborán, un lugar donde se encuentran siete volcanes, todos ellos activos, que arrojan constantemente magma (minerales) a su entorno.

Fuente: https://www.hola.com/cocina/noticiaslibros/20190808146381/cocina-con-agua-de-mar/

Hágase su propio dentífrico (sin el veneno del Fluor) con Agua de Mar y Bicarbonato

Ver las imágenes de origen

Antes de darle la receta de un dentífrico sano y eficaz que podrá preparar usted mismo en casa, permítame hablarle un poco sobre tres ingredientes naturales famosos por sus virtudes limpiadoras y purificadoras:

1. La sal marina

La sal marina se considera un eficaz remineralizante para los dientes, al tiempo que también combate de forma efectiva las bacterias y contribuye a blanquear los dientes y a refrescar el aliento.

Sin embargo, por desgracia su aplicación no es demasiado agradable (además no es conveniente usarla pura).

2. El bicarbonato de sodio

Se trata de una sustancia de pH alcalino y que, por tanto, ayuda a combatir la acidez en la boca. Similar a la tiza pero comestible, se trata de un abrasivo suave y natural.

De hecho, con mucha frecuencia se añade a las recetas de pasta de dientes caseras, ya que pule y limpia el esmalte dental. Pero ¡cuidado!, en una dosis demasiado alta el bicarbonato de sodio puede terminar fragilizando las piezas dentales.

3. El aceite de coco

Se trata de un producto de resultados sorprendentes, ya que su composición en ácidos grasos lo vuelve muy eficaz contra las bacterias.

Una vez analizados estos ingredientes, le animo a preparar una pasta de dientes suave mezclando los siguientes:

  • 1 vaso de aceite de coco fundido al baño maría.
  • 1 cucharada de bicarbonato de sodio.

Para conservarlo se vierte la mezcla (no muy caliente) en un molde hermético bien desinfectado y se añaden, si se desea, 4 gotas de aceite esencial (AE) de menta piperita o de laurel (dependiendo del gusto).

Una vez que el aceite se enfríe el bálsamo obtenido será sólido y además al usarlo no hará espuma, de ahí que no guste a algunas personas.

Por eso quiero proponerle alguna solución más que también va a poder preparar usted mismo en casa.

Mi receta de dentífrico en polvo sano y natural

Se trata de un dentífrico en polvo que se transforma en una especie de leche al contacto con la saliva. Una fórmula fácil de preparar, rica en minerales y que deja una agradable sensación de aliento fresco.

Para conseguir un pequeño bote de polvo (de algo más de 30 g) siga los siguientes pasos:

  1. En un recipiente de acero inoxidable o de cerámica, mezcle a partes iguales 1 cucharada sopera de arcilla blanca superfina (caolinita), otra de carbonato de calcio (disponible en farmacias o tiendas especializadas) y otra de bicarbonato de sodio alimentario.
  2. Mezcle con cuidado los diferentes polvos y añádales varias gotas de uno o varios aceites esenciales (AE) de su elección (las mujeres embarazadas y los niños podrían probar 5 gotas de AE de limón y 2 ó 3 de árbol de té; los demás quizá prefieran del frescor de 10 gotas de AE de menta piperita -ojo, este último no conviene ni a los más pequeños ni a las embarazadas-).
  3. Con la ayuda de un pequeño mortero mezcle bien todo hasta conseguir un resultado homogéneo y sin grumos.
  4. Meta el resultado en un bote previamente desinfectado.

Una vez lista la elaboración, bastará con sumergir el cepillo de dientes (seco) en el bote y sacarlo con una fina capa de polvo sobre sus cerdas (sacuda el excedente; una pequeña cantidad es más que suficiente para dejar sus dientes limpios).

A continuación cepíllese los dientes como de costumbre (si quiere puede mojar levemente el cepillo una vez fuera del bote).

Podrá conservar esta mezcla dentífrica hasta 6 meses si la mantiene protegida de la luz, del calor y de la humedad.

De este modo mantendrá su boca completamente sana y alejada de las peligrosas sustancias químicas. Ahora bien, en cualquier caso, me gustaría recordar, como siempre que trato estos temas, la importancia de visitar cada cierto tiempo al dentista. Nada puede sustituir una consulta con él ni su valoración acerca de su salud bucal.

¡A su salud!

Luis Miguel Oliveiras