Una empresa de Meaño se suma a la idea de explotar el agua de mar para la cocina

Los isleños fueron los primeros en abrir este mercado – Un estudio científico avalado por la Universidad de Santiago expone los efectos beneficiosos de las sales minerales

tino hermida 06.04.2014 | 01:57

Vista de las olas del mar de A Lanzada, donde se celebró ayer un campeonato juvenil de surf. // Muñiz

Vista de las olas del mar de A Lanzada, donde se celebró ayer un campeonato juvenil de surf. // Muñiz

Una firma meañesa es la segunda arousana en sumarse a la explotación del agua de mar con vistas a su utilización en campos ligados a la gastronomía y a la salud. Se trata de “Sietemares”, una empresa afincada en Dena, que se comenzó a forjar hace dos años pero que lleva apenas cuatro meses operativa como tal. Se suma así al campo abierto por “Auga Mareira” el pasado año en la Illa de Arousa.

Un reciente estudio de la Universidad de Santiago de Compostela avala los efectos beneficiosos de agua de mar para la cocina. En el mismo el doctor Julio Seijas Vázquez, catedrático de Química Orgánica en el campus de Lugo, concluye que el agua de mar es recomendable para cocinar “porque mantiene intactos los minerales, muchos de ellos fundamentales para la correcta nutrición de las personas”.

En un análisis comparativo entre el agua dulce con sal que habitualmente utilizamos en cocina y el agua de mar, el estudio de la USC, indica que la primera dispone de cloro -en mayor cantidad- y sodio -la sal-, mientras que la segunda, amén de ambos componentes, incluye magnesio, calcio, potasio, selenio y hierro, así como pequeñas cantidades de fósforo, yodo o estroncio entre otros minerales. El doctor Seijas Vázquez habla de la importancia de algunos de estos minerales para el organismo humano precisando, por ejemplo, que “el agua de mar es la fuente más rica de yodo” o que el selenio, cuya importancia en la alimentación humana “se ha comprendido en los últimos 20 años”, es fundamental como antioxidante y en la modulación del crecimiento, amén de que su ingesta “podría proteger contra el desarrollo del cáncer” si bien precisa que esto último “es un debate abierto”.

Entre Sálvora y San Vicente

La firma “Sietemares” centra de momento sus ventas a través de Internet y está presentando su agua marina en diversas ferias de alimentación y de gastronomía. Pero en breve se prevé que podrá encontrarse también el producto en grandes superficies comerciales de las firmas más habituales.

La empresa toma el agua a unos cinco metros de profundidad en un lugar escogido a 400 metros de la costa entre la isla de Sálvora y San Vicente do Mar. Previamente hubo de solicitar a la Dirección Xeral de Costas el pertinente permiso de extracción. A continuación el agua se procesa en las dependencias de una bodega meañesa donde pasa por tres filtros de varias micras, uno de ozono, otro ultravioleta y un tercero de carbón activo, lo que elimina impurezas, la desinfecta y purifica. A continuación se envasa en su sistema denominado “bag in box”, esto es una bolsa especial que está dentro de una caja de cartón, lo que la aisla por completo de la luz solar y hace que, a medida que se consume, la bolsa se constriña evitando la formación de aire en su interior. De esta forma llega al mercado en envases de 3, 5 y 20 litros, e incluso para pescaderías en envases especiales de entre 200 y 1.000 litros. De momento la empresa está sirviendo sobre pedido y la creciente demanda hace que estén procesando en torno a 15.000 litros de agua al mes.

El uso de agua marina es mayoritariamente gastronómico por cuanto potencia el sabor de los alimentos cocinados con ella, pero también se valora su aportación dietética dados los minerales que aporta por lo que muchos nutricionistas comienzan a recomendar su uso. Se manejan incluso unas tablas de los porcentajes de agua de mar que se aconseja emplear a la hora de cocinar cada alimento.

Fuente: http://www.farodevigo.es/portada-arousa/2014/04/06/empresa-meano-suma-idea-explotar/1000349.html

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MINERALES Y AGUA DE MAR

La quimiosíntesis es un fenómeno parecido a la fotosíntesis pero en el mar que ayuda a convertir los minerales inorgánicos en nutrientes biodisponibles.

Muchos elementos son aportados al mar por las lluvias que arrastran los minerales de las rocas de las montañas, de los metales y oligoelementos de la superficie de la tierra y subterránea, así como las sustancias vivas y muertas procedente del reino vegetal y animal.

Esos productos químicos son arrastrados por los ríos hasta el mar, y al entrar en contacto con ella, son digeridos y transformados en elementos orgánicos por acción del plancton y del fitoplancton, en una solución coloidal e infinitesimal, biodisponibles en el momento, debido al efecto de la quimiosíntesis equivalente a la fotosíntesis en la tierra.

No es lo mismo tomar un mineral en su estado inorgánico o químico de la tierra, que cuando ese mineral ha sido digerido por un animal.

Asimismo, el agua del mar contiene los elementos procedentes de las montañas y volcanes marinos, de los corales, de las algas y de los fósiles de marinos muertos.

La totalidad de estos 111 elementos descubiertos hasta ahora, son identificados como necesarios para la vida, y para el buen funcionamiento y mantenimiento de la misma.

Por último existe otra conexión o presencia de los minerales marinos del mar con nuestro medio interno.

Cuando se habla de sales, no se está hablando de sal de mesa o de cocina, sino a todos los elementos contenidos en la tabla periódica de Mendelyev.

Cuando apareció la vida en el mar, hace cientos de millones de años, la concentración de estas sales minerales era del 9%º, o sea, de 9 gramos de sales minerales por litro de agua, justamente la misma concentración de sales que actualmente tenemos en nuestro medio interno, 9 gramos por litro de sangre, así como en todos los animales y plantas.

Esta similitud sugiere que a pesar de la evolución, (de los cientos de millones de años que han transcurrido) los seres humanos conservamos una memoria acuática de los orígenes. Es como una carta de identidad biológica que nos recuerda en cada momento nuestro origen marino.

Claude Bernard, Rene Quinton y nuestro acuario marino

Claude Bernard, fue el padre de la fisiología, y nos dejó descubierto que 2/3 partes de nuestro organismo es agua (lo mismo que tiene nuestro Planeta), y que nuestras células continúan viviendo en las condiciones originales, es decir acuáticas, gracias a un auténtico medio líquido interior. Así pues, el agua es la condición primera e indispensable para toda manifestación vital.

René Quinton coincide con Claude Bernard en que la célula tiende a vivir en un medio líquido, que permanece en las condiciones originales como si estuviera en un acuario o pecera, pero lo complementa descubriendo que ese líquido interior es agua de mar isotónica, a la concentración salina del 9%º, con las mismas composiciones químicas del agua del mar.

Esta agua se distribuye irregularmente en nuestro cuerpo de la siguiente manera.

  • El embrión de dos meses cuando está en el útero de la madre, (como si estuviera en una pecera) bañado en el líquido amniótico, que no es otra cosa que agua de mar isotónica, está compuesto por el 94% de agua de mar.
  • Cuando nace es un 80%.
  • Y cuando se va haciendo adulto está entre un 60 o 65% de agua de mar.

Es decir, nuestras células se van secando, nos vamos deshidratando, nos vamos arrugando y envejeciendo, la sensación de sed desaparece con la edad, por eso es que todos los médicos coinciden en que debemos beber mucha agua, pero agua viva, no agua clorada, pues el cloro mata los gérmenes nocivos, (las autoridades sanitarias se ven obligadas a ello porque los ríos y pantanos están contaminados) pero también mata la vida de esa agua. Por consiguiente, beber agua de manantial y alternando con dos o tres vasos de mesa de agua de mar isotónica al día es lo ideal para nuestro organismo.

Agua de mar isotónica o plasma marino, son dos partes de agua de mar hipertónica y cinco partes de agua de manantial, de esta forma se consigue rebajar la concentración salinas de los mares que actualmente están a 35 gramos de sales minerales por litro de agua, hasta llegar a 9 gramos de sales que es el contenido que tenemos en nuestra sangre. Este plasma marino de Quinton es igual al plasma sanguíneo de nuestro organismo.

Buena cantidad de esas 2/3 partes de agua circulan por el nuestro en forma de sangre, linfa y jugos digestivos, y sirve de soporte a los residuos que van a ser expulsados por los cuatro grandes sistemas de eliminación del organismo (piel, intestinos, aparato respiratorio, y sistema urogenital), básicamente en forma de sudor, heces, vapor de agua y orina para conseguir una buena depuración o limpieza del líquido en contacto con las células de nuestro cuerpo. El líquido extracelular.

Fco. García-Donas

Dispensario Marino Ciudad-Real

Fuente: http://el-agua-de-mar.blogspot.com.es/